Imprimir
Categoría: Historia e Investigaciones
Visto: 3972
Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

La mayor parte del terreno se dedicaba a cereales y en lo poco que se regaba a producir legumbres y patatas; porque de regadío antes de este siglo casi no había nada.

En la década de los años 40 emprendieron la gran tarea de hacer un canal en tierra desde la salida del agua de la central hidroeléctrica de Sorribo en Ambasaguas, pasarla por debajo del Curueño y por donde actualmente va el Canal de Arriola llevarla hasta Santibáñez para regar toda la ribera alta.

 

Aquel canal de riego también se llamaba Canal de Arriola, porque éste era el apellido del joven ingeniero de caminos que lo trazara, porque la familia Arriola tenía una casa solariega en Santibáñez y eran dueños de la inmensa mayoría del terreno de este pueblo y por lo tanto estaban muy interesados en ponerlo en regadío. Creo que el joven Arriola no lo pudo ver terminado debido a que por entonces fue secuestrado una noche de su casa de Santibáñez por unos maquis fugados de la postguerra para pedir un dinero por su rescate; pero la operación fue muy mal proyectada por la policía que quiso engañar a los maquis y mató a uno de ellos y a su vez éstos mataron a Arriola junto a las casas del caserío de Valderrodezno. En su memoria quedó la denominación de Arriola para el canal que 30 años más tarde en 1975 hizo la Confederación Hidrográfica del Duero para regar toda la margen derecha del Porma desde Devesa, Vegas hasta su confluencia con el Bernesga - Torío en Villarroañe; pero dimensionado suficientemente para llevar el agua necesaria para regar los nuevos regadíos de la ribera alta así como los viejos regadíos de la ribera baja, que ya se regaban con acequias de tierra desde hacía muchos años.

Por eso Confederación hizo también en cemento y elevadas las acequias primarias para regar todas las fincas comprendidas desde el canal hasta el río, así como los desagües correspondientes.

Esto se hizo realidad hacia el año 1975 pero sólo en el terreno correspondiente a los nuevos regadíos de la parte alta de la ribera pero no en los viejos regadíos de la parte baja porque éstos en esta fecha estaban en proceso de concentración parcelaria, interrumpida por la Comunidad de Regantes de la Presa Grande de Vegas que no aceptaron transferir la concesión de agua de esta comunidad a la del canal de Arriola, a pesar de que cuando se proyectó este canal por parte de Confederación se transfirieron oficialmente todas las concesiones antiguas, desde Vegas a Villarroañe, mediante información pública, que en su plazo reglamentario nadie impugnó.

Debido a esta negativa surgida hacia el año 1975 quedó en suspenso la concentración parcelaria correspondiente a la parte baja de los viejos regadíos que siguió regándose por la Presa Grande como siempre se había hecho y cultivando las mismas fincas de toda la vida y transitando con la maquinaria moderna de ancho de vía mayor que la anchura de aquellos caminos intransitables y limpiando de hacedera las presas y ramales dos veces al año, y de esta forma tan anacrónica de trabajar el campo pasaron otros 15 años aproximadamente hasta que a principios de los 90 se solucionó todo como lo vemos actualmente.

Total, que desde aquel 17 de noviembre de 1960 en se aprobó la concentración parcelaria para la zona de Vegas, Villanueva y Castro, hasta el año 1990 en que se terminó totalmente pasaron 30 años. Pero desgraciadamente este problema de los viejos regadíos todavía lo tienen sin solucionar los pueblos comprendidos desde S. Cipriano hasta Los Ajos, ambos inclusive, y por las mismas causas que acontecieron en Vegas y Villanueva, que se hicieron extensivas a estos pueblos porque los riegos son continuidad de unos pueblos a los otros.

Este problema no lo han tenido en absoluto los pueblos a partir del Puente Villarente, porque desde el momento en que se hizo el Canal de Arriola en el año 1976, procedieron a concentrar toda la ribera; viejos regadíos y ribera alta, y a regar todo este terreno por dicho canal, como lo había proyectado en su día Confederación Hidrográfica del Duero para toda la margen derecha del Porma. Llevan más de 25 años regando por el canal de Arriola a plena satisfacción.

En la década de los 80 se procedió a la concentración parcelaria en toda la comarca de Represa del Condado, y se construyo, la red de riego que abarca todo el valle que discurre desde el canal hasta la entrada del pueblo.